¡A MOVERSE! APOYO A INFANTIL 3, 4 Y 5 AÑOS. SESIÓN DE PSICOMOTRICIDAD.

ACTIVIDADES PSICOMOTRICES DESTINADAS AL ALUMNADO DE INFANTIL.

Otro día más en casa, ¡hay que moverse!, pongamos en funcionamiento nuestro cerebro y nuestro cuerpo.

Buscaremos un lugar en casa en el que nos podamos mover, el pasillo nos puede servir.

Pondremos música y bailaremos a su ritmo

– Tendremos preparados tapones con los números 1, 2 y 3 escritos. Mamá nos prestará uno de sus pañuelos si no tenemos cuerda. Lo pondremos separando el pasillo en dos zonas. Elegiremos al azar un tapón y ese será el número «prohibido». Cuando dé comienzo el juego (podemos poner el temporizador en el móvil) se tirarán al aire los tapones en la separación de los dos campos. El jugador o jugadores de cada equipo debe tirar el máximo de tapones posible con el número prohibido hacia el otro campo, con el fin de que no le queden en el suyo, ya que gana el equipo que menos números prohibidos tenga. ¡¡¡Cuidado al tirarlos!!!

– Los animales son divertidos, imitarlos más aún. Si tenemos cromos con animales podemos ir eligiéndolos, si no, se dicen al azar y los tenemos que imitar: sus movimientos, sus sonidos. También podemos jugar a adivinar el animal dando pistas a la vez que hacemos sus movimientos: por dónde se desplaza (tierra, agua, aire), de qué está cubierto su cuerpo (plumas, pelo, escamas), si pone huevos o no…

– Podemos convertir (temporalmente) la casa en una selva en la que hay que atravesar ríos, esquivar piedras, cruzar puentes. Para ello se utilizan los juguetes, sillas, mesas, camas, sofá. Poniéndole un poco de imaginación nuestro peque se lo pasará genial.

– Ahora a bailar con «Tiempo de Sol» el baile del movimiento. ¡Cuidado! cuando diga «estatuas» nos debemos quedar quietos.

– Vamos a ir bajando el ritmo y trabajando algunos conceptos básicos.

Si somos varios será más divertido, lo podemos hacer en corro, si no, con mamá y papá. Tenemos que hacer lo que dice la canción. Cuando dice pequeño nos encojemos, cuando grande nos estiramos todo lo que podemos. Nos movemos en el sitio rápido o lento. Fuerte lo decimos gritando, silencioso en voz baja.

– Vamos ahora a poner en funcionamiento otra vez nuestro aparato fonoarticulatorio.

– Vayamos relajándonos un poco más, pero ¡cuidado!, presta especial atención al movimiento de manos.

– Ahora que hemos jugado y aprendido un poco más, ¡a relajarse!

¡Y a descansar!